Nota de Alberto Blanco Analista de F1 Twitter :@White_F1
Lo probable y lo improbable sacuden SuzukaCuando unos sucesos siguen unos patrones conocidos, una afirmación sobre lo que sucederá a continuación se convierte en probable.
En las últimas carreras hemos podido comprobar un patrón común: Hamilton lidera la primera sesión de entrenamientos, y a partir de ahí Sebastian Vettel mejora en los siguientes libres para acabar imponiéndose en clasificación y carrera.
Las dos primeras premisas se han cumplido hoy en Suzuka. A adivinar qué sucederá el resto del fin de semana ayuda otro dato más, y es que en las simulaciones de carrera Vettel ha vuelto a ser el más rápido tanto con el neumático duro como con el blando. Es probable que Vettel gane el domingo.
A esta extraña suerte de la probabilidad y la adivinación se ha sumado esta semana Christian Horner, quien a la pregunta de qúe posibilidades tiene este fin de semana Vettel de proclamarse campeón, ha respondido con otra pregunta: ¿cuál es la probabilidad de que Alonso quede noveno o peor?.
Repasando los últimos datos históricos de los resultados de ambos pilotos, podemos estimar que la probabilidad es menor a un 5% . Es improbable que Vettel se proclame campeón el domingo.
Paradójico ha sido que la tabla de tiempos de la segunda sesión de libres encaje en este escaso 5%. Alonso no ha podido hacer una vuelta limpia de simulación de clasificación, por lo que su mejor tiempo se ha quedado en la décima posición.
Durante los libres de hoy ha sucedido un incidente digno de ser analizados por la ciencia estadística¿Cuál es la probabilidad de que tu mano quede atrapada entre el asiento y el chasis al intentar cambiar el repartidor de frenada, y todo acabe en accidente?
Probablemente muy poca, pero le ha sucedido a Bianchi, quien a raíz de su colisión en la primera sesión de entrenamientos no ha podido participar en los libres 2. Al desarrollo de los monoplazas también se pueden aplicar estos caprichosos principios. Si pones una mejora en tu coche es probable que funcione si la mayoría de las anteriores funcionaron también.

Es el caso de Red Bull. En Corea estrenaron unas pequeñas guías verticales en los extremos del ala delantera que mantienen para esta carrera. Tienen una doble función: reducir el drag provocado por las ruedas delanteras, haciendo que parte del flujo que pasa por el ala se desvíe a los extremos exteriores del coche
En el caso contrario está McLaren. Han retirado de su fondo plano la segunda guía vertical para dirigir los gases de escape al difusor que estrenaron en la anterior carrera. Su uso debería mejorar el sellado del difusor, pero probablemente los vórtices que creaba esta segunda guía no tenían el efecto deseado.
Tras un año con unas complicaciones a las que no está acostumbrada la escudería de Woking, no resulta raro que sigan sin encontrar el rumbo correcto en sus evoluciones.