Luis Manuel López
McLaren, en dos frentesGuerra, así se podría definir. ¿De qué otra forma hay que tomar un ataque tan violento como el de Checo? ¿Cómo pensar que Button fue una víctima cuando deliberadamente cerró la pista para echar a Pérez? Que nadie se queje? esto es la Fórmula Uno, la lucha por la superioridad en un auto de carreras, batalla interminable contra los tiempos, contra ti mismo y, ¡claro!, contra tu compañero, ¿por qué no?
Frente ?cinco?
Al calor de la carrera, una de las cosas que me sorprendieron más en el duelo entre Jenson y Sergio fue la capacidad del británico para dejar de pelear la posición contra Fernando Alonso. Fue muy evidente que el sitio en pista representaba un interés secundario para Jenson, pues al menos en las ?eses? habría tenido la oportunidad de hacerle ancho el auto al piloto ferrarista, y fue lo contrario. Pero la violencia del asalto de Checo, el toque en la pista, la lucha rueda a rueda, cumplieron su finalidad, Button siempre tan lleno de propiedad se descompuso, por unos instantes, pero fue asaltado por la rabia, enojo y vinieron las reclamaciones. Lo que no deseaba Button era el fracaso de su estrategia personal frente a Pérez. ¿Cuál es? Minar la confianza, ponerse sistemáticamente por delante de Sergio para no perder la posición de liderazgo en el equipo.
Esa parte había funcionado hasta ahora, con el aprovechamiento infalible de los recursos que domina Button al interior de McLaren, conocimiento humano, técnico y de los procedimientos. Por ejemplo, no es casualidad que siempre después del mejor tiempo de Pérez, Button siempre tiene una nueva oportunidad, las tablas de posición lo confirman. Y está bien, porque esa es la forma en que se manejan los duelos dentro de las escuderías, todo eso es válido y para Checo es un aprendizaje que, a la larga, terminará también por aplicar frente a otros pilotos. Es la lucha por la superioridad y esas fueron las primeras movidas de Button sobre el tablero de ajedrez, ahora las cosas han pasado al plano de la realidad, cruda y abierta.
Frente ?seis?
Impulsado por la presión, la pasión, declaraciones intimidantes y el duro criticismo de la semana anterior, Pérez no hizo otra cosa que cruzar la línea invisible que separa el problema de la solución. Para mí fue una verdadera declaración, un llamado a la lucha como si hubiera dicho ¿para qué discutimos, si podemos pelear? Y fue a la pista por el elemento clave: su compañero.
Checo tomó el toro por los cuernos, trabajó para sacrificar la calificación y lograr un auto medianamente decente para pelear por las posiciones y lo hizo a fuerza de un gran manejo y mucha determinación, pero, ¿fue solamente cuestión de garra y coraje? No, se mostró fuera del esquema en que se le encasilló a su paso por Sauber como ?cuidador? de neumáticos y esta vez fue más allá al mantenerlos toda la carrera, sí, pero en situación límite sabiendo conservar el extra necesario para poder pelear.
La estrategia del auto seis, tan arriesgada como la del cinco, requería no solamente compensar la falta de velocidad punta con el KERS y el DRS, sino hablar los dos idiomas que son habituales entre los grandes campeones: administración y agresividad. Checo lo hizo y dominar esa parte le ganó el signo de aprobación, ?Keep going!? le decía su ingeniero tímidamente al principio, pero luego fue un claro y emocionado ?It?s time to push! Push, push!? con lo cual Pérez deja nítidamente establecida su jerarquía interna.
Es cierto que un sexto lugar en McLaren debe saber a poco. Pero hay que mirar este resultado a través del filtro de las circunstancias. Checo, podría pensarse, iba a luchar aquí por mantenerse con vida en la escudería algunas carreras más. Pero no, fue por todo y se embarcó en esta guerra, llegó al territorio de Jenson y clavó su bandera. Ahora, a defenderla.
Las críticas
Estas contiendas han sido el alimento natural de los grandes éxitos en McLaren, por eso me extrañan ahora las palabras de Martin Whitmarsh, quien dijo que al compañero no se le golpea y habló de ?afinar? los momentos de agresividad. Ojalá que lo de Whitmarsh sea pensando en que la mediocridad del MP4-28 ya no le sirve a sus guerreros que necesitan parque. Pidió levantar el juego, ahí lo tiene al máximo. Las demás críticas, son parte del juego.
Pérez dio el bastonazo, ahora vendrán los golpes fuertes y juicios más duros, muchos de ellos más injustos. Pero así es la Fórmula Uno, así es el camino de los grandes.