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El briefing de F1 al Día: Gran Premio de Hungría 2022
DRAMA EN MARANELLO

El briefing de F1 al Día: Gran Premio de Hungría 2022

El briefing de F1 al Día: Gran Premio de Hungría 2022

Sandra Molina    3 de Agosto 2022 07:48

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El Gran Circo marchó de vacaciones, pero desde F1 al Día contamos nuestras impresiones sobre el último GP. El Gran Premio de Hungría tuvo lugar el pasado fin de semana, el Hungaroring se vistió de gala para su evento del año con la Fórmula 1. Las predicciones deportivas nos ponían en cartel que Ferrari iba a ser el favorito en esta ocasión, pues teóricamente iba a ser el monoplaza que mejor se iba a adaptar al trazado. Todos pujaban a inicios del GP por un doblete de Ferrari, apuestas que fueron al alza tras la clasificación. Pues George Russell se hizo con la pole, pero los de Maranello amenazaban su liderato desde la segunda y tercera posición, con sus máximos rivales en la batalla por el título, Red Bull, en décima y undécima posición.

En cuanto a la predicción sobre el tiempo, la lluvia tenía todas las papeletas para hacer acto de presencia. Pues se llegó a decir en varias ocasiones que estaban contemplando pasar la clasificación del sábado al domingo, antes de la carrera, porque se esperaban que no pudieran celebrarla con condiciones de seguridad. Pero nada de eso sucedió, de lluvia se vieron cuatro gotas y muchas nubes negras que no pasaron de amenaza. Así se llegaba a la carrera en Hungría, donde cualquier parecido entre las posiciones de inicio y las finales era de todo menos algo que se pudiera predecir.

Desde F1 al Día comentamos lo que fue para nosotros el Gran Premio de Hungría. Anímate y comparte con nosotros cómo viste la última carrera antes del parón veraniego.

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Sandra Molina: "¿Dónde está el trofeo típico de Hungría?

Parece que no se puede analizar ya una carrera sin tener algo malo que decir sobre Ferrari. El mítico equipo de Maranello, ese que lleva F1 en su ADN, Ferrari no es ya ni la sombra de lo que fue en ese pasado glorioso y épico del que la marca hace gala. Y es que, si echamos la vista atrás a los últimos años, todos sabemos ese sí, pero no que Ferrari se ha traído. Las aspiraciones truncadas de grandes pilotos que han pilotado para ellos, las involuciones, las paradas erráticas y los errores en la estrategia. Así no se puede aspirar a ganar nada, y ojo, puedes ser Ferrari y que digan que este equipo solo te llama una vez en la vida etc, etc. Pero ese crédito no durará eternamente si sus actuaciones no empiezan a cambiar. Y es que en este 2022, tras el cambio de las reglas, todos pensamos que Ferrari se había colocado como un verdadero candidato al título. Pero lo que estamos viendo es un mal chiste.

La fiabilidad brilla por su ausencia, la estrategia parece planteada lanzando una moneda al aire... así nadie puede considerar a Ferrari como aspirante a nada. Y si a eso le sumas los espectáculos de su director tratando de esconder los problemas, pues ya tienes el circo montado y los que llevan la nariz roja se sabe muy bien quienes son. Salían en posiciones en las que solo tenían que pensar en sí mismos y tratar de controlar a Russell, a priori, con un coche inferior. El doblete era una posibilidad muy real, o al menos un doble podio. Pero acabaron cayendo en el juego de Red Bull y su ataque desde atrás, algo imperdonable. No creo que ningún tifosi pueda estar orgulloso de las carreras que se está marcando el equipo. Es que, de pelear por el campeonato, empieza a peligrar la segunda plaza ante el avance de Mercedes y sus pilotos también están en riesgo en el campeonato de pilotos.

Para ser un trazado en el que no se puede adelantar, el domingo vimos bastante movimiento y jugadas estratégicas que te dejan con la boca abierta. Pues Red Bull demostró estar a años luz de Ferrari en sus planteamientos. Parecía que su propósito iba a ser minimizar daños y pensar en el global más que en lo que era esa carrera en concreto. Pero Max Verstappen fue llevado en volandas a la victoria por su equipo, la estrategia era perfecta y sus manos saben muy bien cómo hacer el resto. Además, Checo supo estar ahí cuando hacía falta y no superó a Sainz de milagro. Que los dos Red Bull hubieran quedado por delante de los dos Ferrari hubiera sido un golpe demasiado duro.

En cuanto a Mercedes, poco se puede decir, todo lo dicen ellos mismos. Su coche no estará a la altura luchar con Red Bull y Ferrari este año. Pero su fiabilidad es envidiable, la consistencia de sus pilotos es de las mejores de la parrilla y está claro que Mercedes sabe jugar muy bien en este deporte. Otra vez con sus dos pilotos en el podio, maximizando sus opciones y sumando puntos que a otros se les escapan. No sabemos si en rendimiento están llegando, pero cuidado con las generales del campeonato porque ahí sí están ya muy cerca.

Si en 2021 Alonso ayudó a Alpine a saborear la gloria, en 2022 Esteban Ocon y su equipo firmaron la sentencia con el español. De forma incomprensible, el piloto galo se olvidó del resto de la parrilla y cerró a Alonso en la salida como si allí no hubiese más pilotos. Más tarde volvió a las andadas y vieron como Daniel Ricciardo, piloto de su máximo rival en constructores, les metía una pasada doble de las que escuecen. Todo por volver a batallar entre compañeros sin sentido. Alpine no debería permitir esto, una cosa es dar emoción y otra hacer el ridículo. Cosas que tenían los días contados, Alonso se ha cansado y El Plan ya no será con los galos. Veremos qué sucede con Alpine y su circo particular.

Por su parte, McLaren está demostrando su capacidad de recuperación, las mejoras introducidas funcionan y Lando Norris no desaprovecha las situaciones para sumar todo lo que se pone al alcance de su mano.

Quizá, la noticia más triste del fin de semana llegó antes de que arrancara. Sebastian Vettel anunció su retirada y, aunque es algo que podíamos esperar, no deja de ser triste perder a un Campeón de la parrilla. Seb nos ha dado grandes momentos a lo largo de muchos años y, aunque entendamos los motivos de su marcha, es inevitable que no se humedezcan los ojos al conocer la noticia. Solo queda desearle lo mejor en su camino y agradecer lo mucho que ha dado a este deporte, disfrutemos a su lado de lo que queda.

Y no voy a cerrar este análisis del GP de Hungría sin hacer una pregunta. ¿Dónde está el típico trofeo de Hungría? Vale que ese jarrón no era muy bonito y que siempre se escuchaba algún comentario, pero era característico de la cita. No se puede hablar de F1 en Hungría sin pensar en ese trofeo. La F1 debería tener más en consideración su legado y los elementos que se han ido haciendo hueco en su historia antes de dar paso a marcas en momentos y cuestiones tan meramente deportivas. Los trofeos de motivos comerciales no son tan especiales como los de toda la vida. Ningún piloto sueña con eso, no nos vendamos al mejor postor en estas cuestiones.

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Cristian Rodríguez: "Viendo hacer el ridículo a Ferrari, capítulo 350"

Qué rabia empezar este análisis teniendo que hablar de Ferrari. Porque eso implica, además, tener que hacerlo mal, como no podía ser de otra forma. Una vez más, los de rojo hicieron el ridículo. Qué pena da que en un fin de semana donde apuntaban a favoritos, se vayan con el rabo entre las piernas, perdiendo terreno con Red Bull y cediendo ventaja con Mercedes. Las decisiones estratégicas siguen siendo incomprensibles. ¿De qué sirve que arranquen con gomas medias si luego paran a Sainz al mismo tiempo que Russell? ¿Por qué las paradas del español son tan sumamente malas? ¿Practican para hacerlas cada vez peor? ¿Por qué torpedean a Leclerc con decisiones estúpidas? Demasiadas preguntas sin respuesta, o si la tienen, no me gusta lo que se me viene a la cabeza. Lo cierto es que los italianos tienen un coche tremendamente competitivo y muy completo, y lo único que hacen es ponerse zancadillas a sí mismos y demostrar al resto que no están preparados para pelear por el título. Eso es lo que les diferencia de Red Bull y Mercedes. No sé qué nos deparará la segunda mitad de la temporada, pero lo visto hasta ahora es lamentable. Y digo lamentable cuando podría utilizar otros muchos adjetivos. Pero mira, paso, no voy a malgastar las yemas de mis dedos en estos inútiles. Lo mejor que haré será continuar viendo esos maravillosos memes de Twitter que tan bien representan la realidad.

Y es que Max Verstappen y Red Bull volvieron a dar una lección al resto. Qué carrera más bien planificada y qué maravilla verles competir. Está claro que no hay nadie que les haga sombra este año, y lo cierto es que asustan. Su superioridad en Hungría pese a no haber tenido un buen fin de semana, su forma de leer las pruebas, su tensión pausada. El único "pero" es Sergio Pérez, que cada vez se siente menos cómodo a los mandos del RB18 y tiene pinta de que va a sufrir en el resto de Grandes Premios. Espero que no, porque me parece un buen piloto que aún tiene mucho que dar, si bien en estos momentos los de Milton Keynes cuentan con mucha ventaja y no es tan crucial su actuación para quitarle puntos a sus rivales directos, aunque nunca se sabe si le necesitarán de aquí a final de año. También hay que destacar el majestuoso trabajo de los hombres de Mercedes. No sé cómo lo hacen, pero de un modo u otro siempre están en el podio. Y encima ahora con sus dos pilotos. Ellos sí que saben explotar al máximo su potencial. Ay cuando lleguen, lo que puede ser esto. Ya casi están, y yo que me alegro de que la batalla se amplíe. Mientras más pilotos haya arriba, mayor será el espectáculo.

Por detrás, me alegro mucho del paso adelante de McLaren. Merecidísimo lo tiene un Lando Norris que este año se encuentra en la sombra, pero que es un pilotazo, así como Daniel Ricciardo, de quien espero que tarde o temprano acabe recuperando su mejor versión, porque el que estamos viendo a las órdenes del equipo papaya solo es una mera copia de aquel que tantas grandes actuaciones nos regaló en el pasado. Ojalá que el australiano esté de vuelta antes de que sea demasiado tarde. Se le ve desilusionado, anímicamente lastrado, sin "punch". Y no queremos ver eso. Al igual que tampoco queremos ver cómo Alpine y, sobre todo, Esteban Ocon, torpedean a Fernando Alonso. No entiendo la forma de actuar del francés, que se defiende más duramente con su compañero de garaje que con el resto de la parrilla. Así ha ocurrido, que el español ha dicho basta y se larga dirección a Silverstone. Qué manera más tonta de perder a un piloto que les ha dado tanto. Pero bueno, allá ellos, que se queden con su joven perla gala que lo único que ha demostrado es que torpedeando a compañeros de equipo es el mejor. No sé cómo le irá en Aston Martin al bicampeón del mundo, pero al menos espero que le den el lugar que se merece y que, de una vez, dejen de ningunearle.

No quiero cerrar estos párrafos sin darle la enhorabuena al de las predicciones meteorológicas (nótese la ironía). Que si fin de semana pasado por agua, que si incluso se puede cancelar la qualy, que si carrera sobre mojado...Menudo atino. Por no caer no cayeron más que cuatro gotas mal contadas. Hubiera habido más agua en el circuito si los aficionados de las gradas se hubieran limitado a "espurrear" el contenido de sus botellas sobre el asfalto. Suerte que ya conocemos lo que pasa con las previsiones, y es que siempre sucede lo contrario de lo que se dice.

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