Al actual presidente de la FIA, Max Mosley, no le gusta la paz, eso está claro. Con el
acuerdo alcanzado entre FIA y FOTA esta semana, todos pensamos que podríamos centrarnos ya solamente en la competición, pero
el británico parece que quiere seguir siendo el protagonista. Y es que tras
dos declaraciones bastante polémicas, ahora dice que
podría presentarse a la reelección de su cargo en el mes de octubre.Estas últimas declaraciones podrían acabar de dinamitar el acuerdo de la Federación y los equipos, porque recordamos que
una de las principales condiciones para poner fin a la "guerra" fue que Mosley fuese apartado de la presidencia de la FIA en algo más de tres meses.
Max justifica esta decisión como una
medida a tomar para impedir un posible conflicto con la industria del motor. Y además acusa a la FOTA de darle por muerto antes de tiempo:
"Cometieron el error de bailar sobre mi tumba antes de que fuera enterrado. No es bueno que los equipos cogieran una agencia de relaciones públicas para alegar que estoy muerto y enterrado cuando estoy aquí, más grande que la vida misma. Ahora estoy bajo presión desde todo el mundo para presentarme a la reelección."En las declaraciones al diario
Mail on Sunday dijo que
está dispuesto a retirarse porque:
"Soy un poquito demasiado mayor. Realmente quiero parar." Pero si la situación cambia, se lo replantearía:
"Si va haber un gran conflicto con la industria automovilística, por ejemplo con los equipos de la FOTA, entonces no lo dejaré. Haré lo que tenga que hacer. No está en mi naturaleza huir de una pelea."Max Mosley cada día me da más miedo con sus declaraciones y
no quiero ni pensar cual va a ser la respuesta de los equipos a esto. Parecía que se había alcanzado la paz en la Fórmula 1, pero creo que aún tendremos que esperar para eso.