A Lewis Hamilton se le ha reprochado mucho durante sus dos primeras temporadas en la F1,
que mostrase una actitud distante y prepotente con sus rivales y compañeros de pista. En este año 2009, en el que no está luchando con los de arriba, parece que al piloto inglés le ha dado tiempo de ponerse a pensar y ha admitido que la relación con el resto de pilotos no es demasiado buena.
Una sencilla manera de conocer con quien se lleva bien y con quien no, es recordando cuantos "compañeros" lo apoyaban el año pasado en la última carrera del Mundial para que ganase el tÃtulo.
Allà más de la mitad del paddock estaba con Felipe Massa. El inglés se declara único responsable de su situación actual:
"Me mantenÃa al margen y me metÃa en mi mismo en las reuniones de pilotos, y creo que ellos se lo tomaron como una falta de respeto, pero nunca fue asÃ. He trabajado duro este año para intentar recuperar y mejorar esas relaciones y creo que lo estoy consiguiendo ahora. Creo que ahora me respetan más porque quizás ahora no estoy ganando."