Fernando Alonso celebra hoy el
quinto aniversario de su impresionante primera victoria en la Fórmula 1. En España, en el GP de Europa, está recordando que tal dÃa como áquel, un 24 de agosto, se convirtió en el piloto más joven en ganar un gran premio con
22 años y 26 dÃas.
Aquel dÃa,
media España estaba viendo a Fernando Alonso estrenar la bandera a cuadros en la Fórmula 1, en aquel deporte en el que nunca habÃamos destacado y en el que el asturiano se encargó de ponerle la bandera española y de meterlo en nuestras casas.
Hasta entonces,
ningún español habÃa ganado un Gran Premio, si quiera, habÃa un piloto titular en un equipo. La gesta del ovetense en el circuito húngaro cambió el rumbo del deporte rey del motor y supuso el primer gran éxito en su carrera y la antesala de los campeonatos venideros.
A más de un espectador se le saltaron las lágrimas al ver el Renault cruzar la meta en primer lugar. Fue una jornada emocionante que comenzó con la "pole" lograda en la clasificación y que concluyó con el español en lo más alto del cajón. En medio, la guinda, la
doblar al, por entonces, sexacampeón del Mundo, Michael Schumacher, antes de la mitad de carrera (eso sÃ, en un año para olvidar de Ferrari).
Alonso sólo querÃa, antes de empezar, conservar la primera plaza al salir de la primera curva. Ralf Schumacher, entonces en Williams, fue el que se echó encima sin conseguir inquietarlo. Sólo cedió el mando en la primera parada, en la 14, y sacó ventaja suficiente sobre Raikkonen, segundo (16"700), y Montoya (34"500), tercero, para afrontar con garantÃas la recta final.
Los nervios le aguantaron, pero luego incluso reconoció que oÃa ruidos extraños por todas partes, que pensaba que algo acabarÃa por estropearle "el sueño hecho realidad".
Briatore corrió a recibirle después de que cruzara la meta con el dedo Ãndice en alto, Nº1 y primera victoria, y se pusiera en pie sobre el R23. Su primer abrazo fue con su padre y luego levantó en volandas al italiano. Aguantó nervioso el himno español mientras señalaba y daba gracias a todo el equipo. Desde entonces,
la leyenda de Alonso no ha hecho más que crecer.
Su siguiente triunfo se hizo esperar un año más.
No fue hasta Malasia en 2005 donde volvió a subirse a lo más alto. Y le cogió el ritmo, porque sus siete triunfos en su tercera temporada en Renault le valieron el primer tÃtulo del mundo. En 2006 repitió las siete victorias y ya en McLaren sumó otras cuatro. En total,
19 victorias desde que levantara el volante gigante de HungrÃa.
Cinco largos años, dos Campeonatos del Mundo, un fatÃdico año en McLaren y decenas de carreras han pasado desde entonces.
Muchas cosas han cambiado, la Fórmula 1 no se detiene, pero otras no tanto. Sigue, mejor dicho, ha vuelto a Renault, mantiene la cabeza frÃa, dice las cosas claras y conserva la misma ilusión con la que cruzó la meta aquel 24 de agosto:
"En Valencia voy a darlo todo."Aunque después de la mala sesión de clasificación el asturiano tiene claro que:
"Estamos en manos del coche de seguridad."