La temperatura ambiente en Hungaroring es la causa más probable de los pequeños incendios que hubo el domingo durante las paradas en boxes de varios equipos:
Toro Rosso, Williams, Honda y Toyota.
Según explicaciones de John Howett, jefe de equipo de Toyota, se cree que la llamada "presión trasera" causada por las altas temperaturas de Hungría
contribuyó a causar el problema en más de uno de los casos: "Cuando se alcanzan esas altas temperaturas tenemos una ligera presión que sale del tanque." Sin embargo, fuentes de Honda informan que creen que el pequeño incendio fue causado
simplemente porque la boquilla no se colocó totalmente recta.
El calor puede que afectara a la interacción de la manguera, pero los pilotos no parecían muy afectados al final de las 70 vueltas de la carrera:
"No creo que el calor me limitara o me hiciera ir más lento",
Heikki Kovalainen.
"Estaba bien. Es peor para los coches, para todos, pero no ha habido problema",
Kimi Raikkonen.
Gracias que todos los incidentes quedaron en
pequeñas anécdotas y ninguno llegó al nivel de peligrosidad del incendio sufrido por el compañero de Michael Schumacher en Benetton,
Jos Verstappen, allá por el
año 1994 en el circuito de Hockenheim, cuando el "kaiser" se disponía a ganar su primer Mundial de F1: