Tras enterarnos del
escándalo sexual protagonizado por el presidente de la FIA, Bernie Ecclestone dijo que, si su "amigo" sobrevivía,
volvería a la carga y perpetuaría su puesto: "Estoy seguro de eso al 100%. No, estoy seguro a un millón por ciento."
Pues bien, parece que el máximo responsable de la FOM se ha equivocado porque, tras el
apoyo confirmado del Comité Mundial del Motor y la
victoria en los tribunales contra "News of the World", Max Mosley ha reforzado su
intención de dejar su cargo como presidente de la FIA al final de la temporada 2009: "No quiero volver a ocupar el cargo en 2009, porque no quiero ir a trabajar cada día. No me siento viejo, pero sé que hay mucha más vida." Y hablando del escándalo sexual, Max está convencido de que
llegará al fondo de lo que él cree que es una conspiración de la F1 para destruirle. El equipo británico de investigadores
Quest trabaja para él y los frutos de su labor se sabrán pronto.
"Pronto sabréis quién estuvo detrás. Es muy posible que el periódico no actuara sólo. Las investigaciones están en curso, así que no sería justo que especificara ninguna sospecha antes de que haya pruebas."
El presidente que, incluso antes de que el diario británico publicara sus aventuras sexuales,
fue prevenido por Bernie Ecclestone de que alguien quería acabar con él: "Bernie me dio un nombre, pero no voy a acusar prematuramente a nadie de nada. Todavía no hay pruebas de que esta persona estuviera involucrada."
Y ante este panorama, Mosley ha decidido que se merece un descanso, así que
se va de vacaciones para regresar y estar presente en Monza para el GP de Italia: "Voy a tomarme todo el mes de agosto de vacaciones."