El heptacampeón de Mundo está que no para. Aunque se ha retirado de la F1,
le sigue gustando ponerse en situaciones peligrosas al mando de vehículos de alta velocidad. Después de varias caídas en su aventura amateur con las motos y de realizar algunos test con los monoplazas de Maranello, ahora resulta que, con 39 años,
también se divierte probando prototipos.
En el día de ayer algunas webs informaban de que el alemán
había estrellado un Ferrari de carretera la semana pasada mientras probaba en el famoso circuito de Nordschleife en Nurburgring. Pero hoy se ha sabido que aunque él si iba en el coche,
el volante lo llevaba Raffaele de Simona. El accidente, del cual
los dos pilotos salieron ilesos, se produjo el pasado martes cuando el prototipo 430 de la Scuderia rodaba por
un trazado parcialmente mojado y chocó contra la barrera de seguridad a más de 250Km/h. El vehículo quedó destrozado.
Prueba del buen estado de los probadores es una llamada telefónica que hizo Michael justo después de haber chocado:
"Hemos estrellado el coche, pero vamos a seguir con otro."
Luca Colajanni, portavoz de la casa de Maranello, corregía hoy que no era Scumi el que iba al volante en el momento del accidente:
"Es normal que los probadores intercambien los asientos para comparar opiniones. En este caso, fue De Simona quien perdió el control del coche y chocó contra las barreras."