Tal y como están las clasificaciones del Mundial, sobre todo la de pilotos, las dos escuderías más potentes
no quieren dejar nada a la improvisación y se están preparando a fondo para la segunda parte de la temporada.
Ferrari,
el único equipo que faltaba por probar la famosa "aleta de tiburón" (ya que el equipo Honda también la ha probado en estos test de Jerez) lo ha hecho hoy con Felipe Massa a los mandos, con la que el brasileño marcó el quinto mejor tiempo:
"Estoy satisfecho de cómo ha ido el día. Hemos visto algunas cosas interesantes para las próximas carreras y hemos llevado a cabo pruebas en los reglajes del coche."
"Tenemos muchos datos a nuestra disposición y eso nos ayudará a ir lo mejor preparados posible para Hungría. La lucha por el título aún está muy abierta y haremos lo necesario para conseguir nuestros objetivos."
El equipo volverá a estar en pista el martes en Fiorano, donde Luca Badoer
llevará a cabo el shakedown de los coches que se usarán en el Gran Premio de Hungría.
Por su parte, la escudería de Woking sigue trabajando en nuevos desarrollos y podría estar preparando una importante actualización del coche para el GP de Hungría de la próxima semana. Ya en el día de ayer
McLaren estrenó unos pequeños alerones delanteros parecidos a los que ya ha utilizado esta temporada el equipo BMW-Sauber y unos nuevos pontones laterales.
Tras haber probado la cubierta de motor bautizada como "aleta de tiburón" en los test de Hockenheim, ayer las flechas plateadas sorprendían con estas pequeñas aletas que según Martin Whitmarsh
podrían estrenarse muy pronto en carrera: "Estamos probando varias soluciones aerodinámicas antes del parón estival y aún debemos confirmar si estas nuevas aletas laterales se estrenan en Budapest o en las siguientes carreras."