#42
esto nos trae a Lewis Hamilton. Ya es hora de que todos reconozcan que el chico es realmente bueno.
Ocurre algo raro con Hamilton. No termina (o no terminaba) de convencer.
Su campaña del año pasado fue excepcional, no sólo para un rookie, un novato, sino también para cualquier veterano de los buenos.
Pero muchos comentaristas (y no sólo los españoles, por solidaridad con Alonso) le reprocharon errores "que Schumacher no hubiera cometido".
Pues claro que el alemán no los hubiera cometido. Por algo era Schumacher.
Y un veterano del montón no hubiera cometido los errores de Hamilton, pero tampoco habría llegado tan alto en la clasificación final.
En esta temporada, Hamilton ha servido una cazuela fría, una cazuela caliente, una fría, una caliente... Y de nuevo lo criticaron. Con toda razón, claro.
Pero el puchero que nos ofreció en el Gran Premio de Alemania ha sido uno de los más sabrosos de la historia reciente.
Al mismo tiempo, Alonso muestra de nuevo uno de los rasgos más desconcertantes de su personalidad, al destacar en forma innecesaria que su compañero de equipo, Nelson Piquet, fue afortunado en ocupar el podio.
"Gente como mi compañero, que tenía algún problema este fin de semana, que no acababa de encontrar el ritmo y no acababa de ir bien, de repente sale un coche de seguridad y se encuentra en el podio", dijo.
Es cierto, Piquet fue afortunado (Edward Gorman, en su comentario en el Times, lo califica de "el peor rookie de la historia reciente"), pero esas cosas no se dicen; a lo más se sugieren, pero uno no dice que el compañero ha subido al podio porque tuvo suerte, mientras que él tuvo "mala suerte".
Alonso es un gran piloto, y esto lo reconocen todos.
Es natural que demuestre superioridad sobre un compañero novato...
Aunque el año pasado no fue así.
Se dijo entonces que el equipo favorecía a Hamilton, que él, el bicampeón, hacía el trabajo de la puesta a punto que el inglés aprovechaba, etc.
Todo esto, o buena parte, debe haber sido cierto.
Pero el rookie, en la pista, estuvo en 2007 a la altura del bicampeón.
Y ahora, en su segunda temporada, después de varios errores infantiles, nos sale con una de las actuaciones más maduras que hayamos visto en años.
Esta vez el error fue de su equipo, que no lo reabasteció cuando debía.
Esta vez, Hamilton hizo todo bien.
¿Es ingenuo suponer que el chico es algo más que "bueno"?
No vemos la hora de que Fernando Alonso vuelva a tripular un coche ganador, para que se saque chispas con Hamilton.
Por ahora, tristeza nao tem fin.