El piloto de McLaren
Lewis Hamilton, quien buscaba conseguir su
segunda victoria en el Grand Prix de Canadá se vió envuelto en un
accidente a la salida de los pits, en donde golpeó al finlandés
Kimi Raikkonen, destruyendo por completo su alerón trasero, además de crear
daños en la parte frontal de su McLaren, dejando así a ambos pilotos que por el momento luchaban por el liderato de la carrera, fuera de toda lucha por los puntos.
Fue una
entrada a pits bastante poblada, luego de que el safety car saliera a la pista, cuando
Adrian Sutil había perdido el control del auto a la salida de la cuarta curva, era un momento decisivo, para que los pilotos punteros ser reincorporaran de la mejor manera posible en la transitada pista. Por lo que
se generó confusión y consecuentemente un accidente que acabaría con la carrera de los dos pilótos líderes.
Kubica se había posicionado por delante de Kimi, cuando éste se colocó a su lado,
deteniéndose debido a la luz roja del semáforo de salida. Lewis quién se acercaba a ambos monoplazas,
iba a una velocidad demasiado rápida para percatarse que ambos habían frenado, al golpear al pilóto de Ferrari, también
Nico Rosberg quien venía detrás,
perdió su alerón delantero, obligándolo a hacer una segunda parada una vuelta después.
"No sé lo que pasó," dijo Hamilton.
"Vi a los dos pilotos frente a mi batallando en el pit lane y estaba intentando no involucrarme, luego ellos pararon. Para cuando vi la luz roja era demasiado tarde. Es muy desafortunado, ya me he disculpado con Kimi, pero estas cosas suceden."
Cuando se le preguntó
si era una consolación que el error que hizo que terminara su carrera,
también se llevara de paso a su más cercano rival en el campeonato del mundo, el británico respondió:
"La verdad no, preferiría que no hubiera pasado. Lo estaba sintiendo, iba a ser una victoria fácil."