Si el "niño mimado" de McLaren y Ron Dennis es Lewis Hamilton, sin duda
el de Renault y Flavio Briatore es Fernando Alonso.
En una entrevista concedida ayer a la revista italiana
Grazia, el español dijo que para él,
Briatore más que un jefe es como un padre. Alonso tomó la difícil decisión,
después de pasar por el infierno plateado, de regresar este año a la escudería con la que ganó 2 Campeonatos del Mundo y que
además considera como su casa.
Fernando sólo tiene buenas palabras para el italiano:
"Le debo mucho porque creyó en mí desde que tenía 17 años, me llevó a la Fórmula 1. No sólo es el jefe, sino que es una figura paternal para mí." El piloto de 26 años insistió en que
él se sigue considerando una persona completamente normal fuera de la pista y no una superestrella:
"Para mí, lo importante es mi familia y la lealtad hacia mis amigos. Pero no soy aburrido, en mi tiempo libre juego a muchos deportes: tenis, ciclismo, esquí,etc. O me relajo con la familia. Soy tranquilo y reservado, como todos los asturianos."
Reconoce que
al principio el éxito le sentó mal:
"Esa popularidad repentina me desestabilizaba, pero luego me di cuenta de que era el precio del éxito. Ahora he adoptado sistemas para poder continuar con mi vida privada, que es lo que quiero. En Suiza hay un fuerte respeto y sentido de la privacidad."