Norbert Haug, director de
Mercedes-Benz cree que la pista de Mónaco va a ser
un verdadero reto para los pilotos de todas las escuderías, ya que este año no hay ayudas electrónicas, lo que va a generar
un número mayor de accidentes que en el pasado. Sin embargo espera que todas las medidas de seguridad que se van a implementar
eviten que cualquier piloto salga herido.
"Espero que nadie salga herido, pero tenemos que contar con todas las medidas de seguridad", dice Haug.
"Antes de que implementaran las ayudas electrónicas, cada diez minutos se paraba un coche. Supongo que con la prohibición, los accidentes serán más frecuentes que antes". Keke Rosberg padre de
Nico, quien corre en
Williams, plantea que la carrera va a ser muy difícil debido a que
los autos son mucho menos controlables que en años anteriores.
"Ahora hay menos margen de error. Antes teníamos una distancia de frenado más larga y unos neumáticos más grandes, los coches de hoy cuestan más de controlar", declaró Rosberg.