Una de cal y otra de arena para el jóven piloto alemán en el próximo GP de Mónaco, por un lado
estrenará nuevo monoplaza, pero por el otro
será penalizado en la parrilla de salida.
Por fin
el ansiado STR3 se estrenará en el trazado de Monte Carlo, pero consecuencia directa de esto será que Vettel tendrá que salir
5 puestos más atrás de la posición que consiga el sábado en la clasificación.
El nuevo STR3 necesita la instalación de
una caja de cambios diferente a la de su predecesor, el STR2B, que fue pilotado por el alemán, y por su compañero de equipo francés Sebastien Bourdais, en las primeras cinco carreras del año.
La normativa de este año obliga a utilizar la misma caja de cambios
al menos durante cuatro carreras seguidas, lo que significa que Vettel, que en Mónaco usará una caja de cambios diferente a la que usó quedando el 17º en Turquía, recibirá una penalización.
Dicha penalización no la sufrirá Bourdais, porque el piloto no terminó la carrera en Estambul. Para una carrera que termina Vettel este año y resulta que le hubiese sido mejor no acabar,
la mala suerte aún no le ha abandonado.
El copropietario del equipo de Faenza, Gerhard Berger, se lamentaba:
"Monte Carlo es el último lugar donde querrías tener un castigo como ése."