#17
Daniel, los alonsistas "enfermiZos"(escribo la Z en mayúscula porque parece que hay gente que no sabe diferenciar entre C, S, y Z), no son otra cosa que las circunstancias del momento, pero de la misma forma que es una cuestión temporal (es el único piloto español que ha ganado en la formula 1 y cuando se retire, a no ser que lo suplante otro, se acabo todo esto en España), también es verdad que no quita mérito a la pasión que transmite, sobre todo si eres español, aunque si no eres español y sientes esa sensación, tiene mucho más merito.
Todo lo demás es un juego oscuro para descalificar, menos valorar, instigar una leyenda negra que se ha venido dando desde que Alonso ganó a Schumacher. Primero fue aquel...; "es un llorón porque se quejaba demasiado", qué irónico. En el 2006 hubo decisiones rarísimas con las normas de la FIA, extrañamente todas favorecían a Michael.
Después fue el 2007, todos sabemos lo que ocurrió. Tensiones, malas decisiones, poca justicia, nada de igualdad, prensa amarilla (muy amarilla, tanto que apestaba)... y un hombre llamado Ron que hizo muy bien el papel de inglés, ya sabéis, cara a fuera todo bien, hacia dentro un autentico hijo de puta.
Después llegaron los entrenamientos de Montmelo en el 2008, desafortunado incidente en plenos carnavales ¿Hipocresía? Mucha no, muchísima. Es más, todavía sigo leyendo a los mismos personajes hablando de "raCismo", o de lo racistas que son los españoles sin mirar su propio ombligo, auténticos cínicos, al señor Mosley le pone el royo “sadomaso” nazi, ya sabéis. Aparte también están aquellos que opinan negativamente porque les conviene. Es esa fobia que existe en América del sur a todo lo que es ser español, sin mirar sus respectivos países y sus problemas, personalmente esto me importa muy poco, no es mi problema. Si yo por ser español tuviese que odiar a quienes invadieron mi país, robaron, mataron y demás, pobres de los italianos, franceses, etc...
Cada vez entro menos en estos foros, aquí hay gente que es capaz de amargar a un santo y paso de eso.
Ale, a cascarla.