Tras la
"grave falta de seguridad y de vigilancia del autódromo" que se produjo el pasado domingo en Turquía con la
irrupción de dos perros abandonados en la pista, la
FIA anunció que se impondrán
sanciones ejemplares.
Y como era de esperar, son ahora las autoridades del trazado de Estambul
a las que le toca defenderse. Ellos alegan que las medidas de seguridad fueron correctas y que
se trata de un incidente casi imposible de controlar: "Se tomaron muy en serio las medidas de seguridad, y aplicamos todas las medidas posibles para solventar el problema." El grave incidente impidió acabar la carrera de GP2 a Bruno Senna, ya que
él atropelló a uno de los animales, y por eso le debían una disculpa:
"Sentimos mucho el incidente de Bruno, pero a pesar de toda nueva buena voluntad, no podemos asegurar que el problema se erradique completamente."