Casi todos los pilotos de la actual parrilla de F1
están de acuerdo en que la normativa del coche de seguridad es realmente injusta.
El último en alzar la voz ha sido Christian Klien, el austríaco se ha sumado así a una opinión generalizada en
el paddock que critica la normativa implantada el año 2007, según la cual
el pitlane queda cerrado en un principio cuando el coche de seguridad sale a pista.
"Si te quedas sin gasolina, tienes que entrar forzosamente a boxes." La última víctima de esta reglamentación fue
el piloto de BMW Nick Heidfeld, que en el pasado GP de España tuvo que entrar a repostar cuando Heikki Kovalainen acababa de sufrir su accidente y el pitlane había quedado cerrado por la entrada del coche de seguridad.
El alemán
se vio obligado a entrar a boxes porque se quedaba sin combustible y recibió por ello una penalización que arruinó su carrera:
"Tenía que elegir entre quedarme sin gasolina en la pista o entrar en boxes y ser penalizado."
En 2007 se introdujo esta nueva norma
para evitar que los pilotos entraran en masa y de forma poco segura a repostar aprovechando la salida a pista del coche de seguridad.
En la próxima reunión del Grupo de Trabajo Deportivo de la FIA, la normativa del "Safety car" será uno de los temas principales, pero el jefe de Ferrari, Stefano Domenicali,
duda que sea realista esperar un cambio de normativa antes de la finalización de la temporada:
"Hemos de mantener la calma y pensar si es la mejor opción para todos antes de modificar la reglamentación."