Daniel Ricciardo cree que es crucial que el equipo
Toro Rosso empiece con fuerza con el nuevo STR7
debido a la poca experiencia de la alineación de pilotos del equipo.
Por su parte, Ricciardo solamente ha corrido en once Grandes Premios, mientras que su compañero de equipo,
Jean-Eric Vergne, debutará en una carrera por primera vez en
Australia. Esto significa que la fiabilidad del nuevo coche y la simpatÃa que existe entre los dos pilotos ha permitido que ambos
puedan centrarse en conducir y mejorar el coche en vez de rivalizar y solucionar problemas entre ellos.
Buena base con la que trabajar en los test
"Cada poquito que hacemos nos ayuda porque no tenemos experiencia. Si algo ocurre, aprenderemos de ello y tendremos que solucionarlo, pero hoy en dÃa es bueno tener algo con lo que podamos estar cómodos. Es mejor que nos centremos en cada vuelta que en comernos la cabeza pensando en lo que estamos haciendo", explicaba el piloto australiano.
Ricciardo, que terminó tercero durante la segunda jornada de test a un segundo del
Mercedes de 2011 de
Michael Schumacher, se ha encontrado con un coche
relativamente fácil de conducir.
Y es que al piloto no le ha costado encontrar el equilibrio del STR7:
"Mantuvimos el coche en la pista y no me preocupé en ningún momento. Estoy cómodo con el equilibrio del coche y es una buena base con la que trabajar. Las partes delantera y trasera parecen funcionar bien juntas. El equilibrio no cambia demasiado desde la entrada en una curva a la salida de ella. Asà que eso es bueno".
Su compañero, Vergne, se subirá al STR7 este mismo jueves y el viernes, dÃa en el que los entrenamientos de Jerez
llegarán a su final.