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HISTORIA Y LEYENDAS DE F1

¡Nino ci fa sognare!

 
AMIGOFLAVIO
26/04/2011 02:30

Era un domingo de primavera, y el sol de media tarde iluminaba a través de los grandes ventanales el amplio salón familiar. Un hombre maduro ocupaba el centro de la escena, teniendo frente a sí a otro de mediana edad y a un jovencito; se apreciaba a simple vista que el hombre que hablaba lo hacía con autoridad, y los dos que le escuchaban lo hacían con verdadero respeto.

.- ¡Parece mentira! ¡Parece mentira!
.- La idea ha sido mía, el chico no tiene culpa de nada.
.- No me vengas con esas, el chico tiene ya 16 años, edad suficiente hasta para casarse. Sois dos irresponsables. He dedicado mi vida a levantar nuestra fábrica y tú, mi hermano pequeño, y tú, mi hijo, tenéis una responsabilidad para con ella, para con la familia, para con nuestros empleados. No podéis jugaros la vida en una carrera de coches en cualquier poblacho, como habéis hecho esta mañana.


Quien así hablaba era Giovanni Farina, orgulloso propietario de Stabilimente Farina, una fábrica de chasis y carrocerías para la incipiente industria italiana del motor, con sede en Turín. El enfado venía provocado porque esa mañana su hermano se había llevado de copiloto al hijo de Giovanni a una carrera de automóviles, a las que era muy aficionado.

.- Nino lo que tiene que hacer es terminar la carrera de Derecho, y a ti mejor te iría pasar más tiempo en la fábrica y menos en los circuitos, así nunca serás un hombre de provecho. No se hable más, tú haz lo que quieras, pero a Nino no quiero volver a verle subido en un coche de carreras. He dicho.

Giovanni Farina era un gran industrial, de los pioneros en la industria del automóvil en aquella Italia del primer cuarto del siglo XX, y sin duda disponía un olfato especial para los negocios y de una gran capacidad de trabajo y dedicación. Pero la psicología y el juicio de caracteres humanos no era lo suyo. Su hermano pequeño siguió dedicándose a correr en cuantas carreras de coches se pusieron a su alcance, pero no por ello dejó de trabajar en la fábrica; su nombre era Pinin, y pocos años más tarde se independizaría de su hermano mayor para fundar su propia fábrica de diseño y fabricación de carrocerías, a la que llamó como él, Pininfarina; aún hoy en día, 90 años más tarde, es la marca de referencia a la que acuden todas las fábricas italianas de coches deportivos para que les diseñe y fabrique la carrocería.

Tampoco acertó con el futuro de su hijo Giuseppe Antonio, a quien todos llamaban Nino; ciertamente se licenció e incluso doctoró en Derecho, pero nunca quiso hacer otra cosa en su vida que pilotar coches de carreras. No consiguió hacer prosperar la fábrica de su padre, que terminó cerrándose, pero unos años más tarde ese chico de 16 años que volvía emocionado y con el virus de la velocidad inoculado en la sangre tras acompañar a su tío Pinin como copiloto en una carrera rural de automóviles, sería el primer campeón del mundo de Fórmula 1.


.- El primer campeón del mundo de F1



Estamos en 1950, concretamente el 3 de septiembre, y nos encontramos en el GP de Italia, última carrera del primer Campeonato del Mundo de F1, que iba a disputarse sobre el circuito de Monza. Dos pilotos se disputaban el título en esta última prueba, ambos pertenecientes al equipo Alfa Romeo, el argentino Juan Manuel Fangio con 26 puntos y nuestro protagonista, el italiano Nino Farina, que llegaba con 22 puntos. Entre ambos habían dominado por completo el campeonato de aquel año; de las 7 carreras que componían el Mundial Fangio había ganado 3, Farina había ganado otras 2 y ninguno de ellos había tomado la salida en las 500 Millas de Indianápolis. La igualdad era máxima y todo iba a decidirse en la séptima y última carrera, el GP de Italia.

El talento del piloto argentino era superior al del italiano, pero la capacidad de lucha de Farina era insufrible para Fangio; Nino nunca daba una carrera por perdida y su arrojo, que no pocos tildaban de inconsciencia, sacaba de sus casillas a sus rivales. Preguntado antes de la carrera por su previsión para la misma, Fangio había respondido:

.- Es muy difícil afrontar una carrera cuando sabes que tu principal rival está dispuesto a matarse en la próxima curva.

Lo más terrible de la anterior afirmación es que era rigurosamente cierta; en primer lugar, porque el estilo de conducción de Farina era muy propenso a provocar el accidente del propio Farina... o de todo aquel que intentara seguirle. De las tres carreras ganadas por Fangio, Farina solo había terminado una y con problemas mecánicos; en las dos que había ganado el italiano, el argentino no había llegado la meta. Y en segundo lugar, porque en aquel tiempo las medidas de seguridad de los circuitos y de los propios monoplazas eran bastante rudimentarias, por lo que los accidentes frecuentemente derivaban en trágicas consecuencias. Por su parte, Nino Farina también había dado su opinión a su grupo de aristócratas amigos antes de disputarse la carrera:

.- Ni el GP de Italia ni el Mundial pueden ser ganados por un hijo de emigrantes italianos.

Hay que entender que Farina, como todos los italianos de principios de siglo, estaba muy influido en su percepción de la emigración por la extraordinariamente emotiva obra de Edmundo D`Amicis "De los Apeninos a los Andes", y tendía a considerar a aquellos compatriotas que se habían visto en la necesidad de emigrar a la Argentina como personas de clase menesterosa y, de alguna manera, desarraigadas y apátridas. Por ello Farina, al fin y al cabo hijo de la nueva aristocracia económica italiana que había reemplazado a la nobleza de sangre en el país transalpino tras el triunfo de la República, no podía considerar a Fangio un igual.

En aquel GP de Italia, Fangio consiguió la pole, mientras Alberto Ascari lograba la segunda plaza con su Ferrari; Farina saldría desde la tercera posición. Como había sido costumbre durante todo aquel año, Nino salió como un león y desde la primera vuelta ganó la cabeza de carrera, con Ascari persiguiéndole y Fangio observando la pelea desde la tercera posición. El ritmo impuesto por Farina era diabólico, cercano siempre a la tragedia y castigando su mecánica más allá de lo razonable; el primer motor que dijo basta fue el de Fangio mediada la carrera, unas vueltas más tarde lo haría el de Ascari. Farina cruzó la meta en primera posición, conquistando así el primer Campeonato del Mundo de Pilotos de la F1.


.- Farina llega a Ferrari



.- Farina, usted no me cae simpático.
.- A usted no le cae simpático ningún piloto, señor Ferrari.
.- Efectivamente, ninguno. Todos ustedes no son más que una pandilla de presuntuosos, que se creen el centro del Universo y son solo unos inútiles incapaces de llevar mi coche a la meta; son sus errores los que impiden que mis coches ganen todas las carreras. Pero su caso es especial, Farina ¡Es usted un desastre!
.- Un desastre que gana carreras, señor Ferrari, las carreras que nadie más que yo le ganará, las carreras que hacen algo más que historia, las carreras que forjan una leyenda. Pregúntele a Fangio y a Ascari, a ver qué le cuentan del GP de Bélgica de 1951 ¡Llegábamos a Eau Rouge emparejados y se les mojaban los calzoncillos! Nadie toma Eau Rouge pisando a fondo como hago yo, ningún piloto tiene el suficiente valor.
.- No se compare con Fangio ni con Ascari, ellos sí son unos verdaderos campeones; usted no termina ni la mitad de las carreras que empieza. No le siento al volante de uno de mis coches para que usted lo estrelle contra un muro cada dos por tres.
.- Tiene usted razón, usted me sienta en un Ferrari para que le gane carreras como la de Nurburgring de 1953 ¿Se acuerda? El suelo mojado, los verdes bosques, todos asustados por las tremendas cunetas,... le saqué una vuelta entera a Ascari ¡y tardaba mis buenos 10 minutos en completar una vuelta! Fangio se me resistió más, al final sólo pudo sacarle algo más de 1 minuto.
.- Farina, tiene que prometerme que tendrá usted más cuidado pilotando; por mis coches... pero también por usted. Si sigue así, no durará mucho.
.- Tranquilo, señor Ferrari. La Santísima Virgen me protege.


Nino Farina había fichado por el equipo Ferrari tras deshacerse el equipo Alfa Romeo una vez terminada la temporada de 1951, en la que se impuso Juan Manuel Fangio, para hacer pareja con su compatriota Alberto Ascari. Como bien había señalado Don Enzo Ferrari, Farina no tenía el talento al volante ni de Fangio ni de Ascari, por lo que suplía su déficit con un valor irracional. En la temporada de 1953, la del gran duelo entre Fangio y Ascari, Farina sólo se bajó del podio en tres ocasiones, en dos de ellas por accidente. Su porte aristocrático al volante, siempre estirado y con la espalda apoyada en el respaldo, contrastaba con su agresivo pilotaje, casi suicida; sus accidentes eran frecuentes cada temporada, y Nino era el primero que no dudaba en atribuir salir siempre ileso de los mismos a la protección de la Santísima Virgen, como recordaba cada vez que los periodistas se le acercaban para recabar su estado nada más ser sacado del monoplaza estrellado. Por ello, sus escasas victorias estaban siempre rodeadas de épica, de carreras difíciles con sus rivales tirados en las cunetas, incapaces de seguir su ritmo.

Sus colegas pilotos no le tenían demasiada simpatía; su empuje y bravura al volante, su ímpetu al adelantar no pocas veces terminaba con uno o varios monoplazas empotrados en las protecciones. Para el resto de pilotos, Farina era un peligro en la pista y a ninguno le gustaba verlo en sus retrovisores. El mismo Fangio, un caballero del asfalto que se caracterizó toda su vida por no decir una palabra más alta que otra sobre un rival, reconocía sin tapujos ante los periodistas su temor por el pilotaje de Nino:

.- Nino conduce como un loco y solo la Santísima Virgen le mantiene dentro de los límites de la pista. Pero debería tener más cuidado, porque de seguir así todos los demás pilotos pensamos que la Virgen María se va a cansar de protegerle y pronto dejará de estar entre nosotros.


Farina tuvo muchos accidentes a lo largo de su carrera, aunque los más graves fueron antes de llegar a la F1. Pasó cinco años de su vida, en diferentes momentos, hospitalizado para recuperarse de diversas lesiones provocadas en competición; sin embargo, siempre se opuso a las medidas de seguridad que poco a poco iban incorporándose al automovilismo, pues pensaba que la única medida de seguridad válida era la pericia del piloto; así, fue de los últimos pilotos de F1 que aceptaron el uso del casco rígido, gustando más del casquete de cuero o de un simple verdugo de tela.

Y es cierto que parecía gozar de una protección sobrenatural, porque la desgracia le rondaba continuamente, pero siempre pasaba de largo. Antes de formarse la F1, cuando corría Grand Prix, hasta en dos ocasiones salvó la vida en sendos accidentes con otros monoplazas en los que su rival falleció. Ya en F1, en el GP de las Naciones (Suiza) de 1950, chocó con las protecciones tras salirse de la pista para esquivar a otro piloto tendido en el asfalto tras haber salido despedido de su coche en un accidente; mató a dos espectadores, pero él no sufrió ninguna lesión. En el GP de Argentina de 1953 disputado en el circuito urbano de Buenos Aires, parece que un pibe de 12 años cruzó la pista delante de su monoplaza; el volantazo que dio para esquivarlo le hizo derrapar y estrellarse contra las protecciones en una zona llena de público que había accedido al trazado de forma irregular, vulgo sin entrada; se habló de unos 20 muertos y 50 heridos entre los espectadores, pero de nuevo Farina salió ileso del accidente.


.- Nino Farina y Juan Manuel Fangio



La relación entre Farina y Fangio fue primero de intensa rivalidad, evolucionó hacia el respeto y terminó en franca camaradería. Se conocieron por primera vez en el seno del equipo Alfa Romeo de F1; en ese momento Farina era el campeón italiano, pero ya al borde de la retirada a sus 44 años, mientras que Fangio era el piloto novato en Europa, aunque curtido en América. En ese momento Farina despreciaba a Fangio, "el hijo de unos emigrantes italianos", que sólo había corrido por las praderas de la Pampa; pronto descubrió que Juan Manuel era mucho mejor piloto que él, y sólo la inexperiencia del argentino en monoplazas le permitió ganarle el primer Mundial.

La segunda temporada de F1 ya fue dominada por Fangio y Nino comenzó a respetar a Juan Manuel, en quien encontró una gran nobleza de carácter ya que no de cuna; sin embargo, en la pista no cejaba en su empeño de atemorizarle con su pilotaje al límite. En este sentido bromeaba el Chueco cuando decía:

.- Nino asume demasiados riesgos al volante; y todavía en un circuito puedo entenderlo, pero es que conduce igual en la carretera, así que cuando me trae al circuito me paso el viaje diciendo ¡Ay, ay, ay, que nos la pegamos! La verdad, preferiría que me trajera cualquier otro piloto.

Nino, con el paso de los años, aprendió a apreciar a Fangio; la caballerosidad del argentino, su humildad y su inmenso talento como piloto le hicieron claudicar de sus prejuicios. En pocos años, ya militando en equipos distintos y rivales, podemos decir que eran amigos. En un GP de Italia, el astro argentino había sufrido un terrible accidente persiguiendo a Farina que casi le ocasiona la muerte; finalizada la carrera, Nino se presentó en el hospital para ver a Fangio, llevando en sus manos el trofeo de ganador de la carrera.

.- He venido a traerte esto, creo que te lo has ganado.

Abriendo sus brazos y aún tendido en la cama del hospital, Fangio abrazó a Farina, momento que Nino aprovechó para decirle al oído:

.- Que sepas que me ha dicho la Santísima Virgen que si sigues conduciendo como un loco detrás mío, no va a poder protegerte como ha hecho hoy.


.- El ídolo de la afición



A primera vista pudiera parecer que la carrera como piloto de F1 de Nino Farina estuvo eclipsada por la convivencia en los circuitos con algunos de los mayores mitos del automovilismo deportivo: fichó por Ferrari en 1952 y aquel año la temporada fue dominada de cabo a rabo por su más joven compañero, y también italiano, Alberto Ascari; 1953 fue testigo del gran duelo entre Ascari y Fangio, y el de 1954 fue conocido como el Mundial "de los argentinos", por el absoluto dominio que mostraron aquel año Juan Manuel Fangio al volante de un Mercedes y José Froilán González a bordo del Ferrari que Ascari había dejado libre para irse a Lancia.

Farina fue durante todos esos años una auténtica figura. Su carácter luchador, el no rendirse nunca, el plantar cara siempre a rivales mejor dotados que él a base de agallas, le granjearon el cariño incondicional del público, especialmente del italiano y más concretamente de los seguidores de Ferrari. El público que llenaba cada año el circuito de Monza esperaba contemplar una bonita lucha entre los aspirantes al título de cada año, pero además siempre esperaba la genialidad, el arrebato, la heroicidad de Farina. Nino fue el primer piloto que desarrolló un auténtico vinculo sentimental con la afición del equipo que iba más allá de sus logros deportivos, penalizados siempre por su falta de regularidad. El aficionado de Ferrari sabía que difícilmente Farina les proporcionaría un título, ese papel estaba reservado primero a Ascari y después a González, pero todos esperaban de él la carrera épica, los adelantamientos al límite, las remontadas imposibles. Sí, sin duda Nino Farina no era su campeón, pero sí era su ídolo.

En el año 1953, el de la competencia entre Ascari y Fangio, un joven reportero novato en estas lides a duras penas podía asimilar que el público asistente al circuito de Monza hablaba y no paraba de Farina camino del Parque del Biassono, donde se halla enclavado el trazado; este reportero pensaba que serían los dos aspirantes al título quienes acapararían el interés de los aficionados, sobre todo teniendo en cuenta que Ascari era italiano y pilotaba para Ferrari. No entendía por qué los comentarios giraban una y otra vez en torno al segundo piloto de la Scudería, así que le pidió a un veterano aficionado que se lo explicara.

.- Fangio y Ascari son dos grandes pilotos, magníficos. Pero a nosotros nos gusta Nino, porque con Nino nunca sabes qué puede ocurrir en la carrera. Nino puede salir el último y ganar la prueba, pero también puede salir el primero y estrellarse en la segunda curva, aunque algo tienes seguro: nunca se rendirá, nunca se conformará con ser segundo, sólo un accidente puede detenerle. Con Nino en la pista, todo es posible; con Nino en la pista, nada es imposible. Un domingo te lo comerías a besos y al siguiente le patearías el culo hasta romperte el zapato. Disfrutamos con todos los pilotos, pero Nino... ¡Nino ci fa sognare! (¡Nino nos hace soñar!)

Sin saberlo, este anónimo aficionado acababa de describir a la perfección lo que durante medio siglo se consideraría la esencia del "piloto Ferrari".


.- Se retira el campeón, pero queda la leyenda



Al año siguiente, Nino sufriría un terrible accidente precisamente en Monza; en esta ocasión el monoplaza se incendió tras el impacto y Farina logró salir del bólido, pero envuelto en llamas. Las quemaduras fueron tan graves que no volvió a pilotar aquel año. Trató de volver al año siguiente, y Ferrari le guardó el puesto; tenía que correr prácticamente sedado por la morfina para evitar los dolores y ello le impedía competir al máximo nivel; con todo, consiguió un meritorio tercer puesto en "su" circuito de Spa-Francorchamps, donde volvió a meter el miedo en el cuerpo a sus rivales al verle tomar Eau-Rouge a toda velocidad. Al año siguiente se retiró, consciente de que no podría volver a pilotar a su antiguo nivel:

.- Yo piloto para pelear por la victoria, no para luchar por los puntos. Si no puedo ganar, prefiero retirarme, por respeto a la afición, por respeto a Ferrari... y por respeto a mí mismo.

Con su retirada la afición ferrarista se quedaría huérfana de ídolos; fueron muchos los pilotos de primer nivel que corrieron para la Scudería y que llenaron sus vitrinas de trofeos y títulos mundiales; en aquella época, Alberto Ascari, José Froilán González o el mismo Juan Manuel Fangio; más tarde vendrían Mario Andretti, Jackie Ickx, Nicky Lauda, Carlos Reutemann, Jody Scheckter o Alain Prost. Pero sólo unos pocos llegaron a calar en el corazón de los seguidores de Ferrari como lo hizo Nino Farina, llegaron a ser de verdad "pilotos Ferrari" y no pilotos que corrían para Ferrari; fueron apenas un puñado de valientes que nunca hincaron su rodilla, que parece que no conocían el freno, que entendían que la esencia de una carrera es la pelea y no la victoria, los que recogieron el testigo de Nino: Gilles Villeneuve, Nigel Mansell, René Arnoux, Jean Alesi,... ninguno de ellos fue campeón, al menos no con Ferrari, pero ocupan los escalones cimeros en la memoria y sobre todo en el corazón de los ferraristas. Más tarde llegó a Ferrari el triunvirato formado por Jean Todt, Ross Brawn y Michael Schumacher, pero esa es otra historia y esa es otra Ferrari.

Nino Farina fue el primero de los llamados "pilotos Ferrari", los que no aceptaban otro resultado que no fuera la victoria o el accidente, los que suplían con su valor, su determinación y su fe sus carencias como pilotos, los que cuando se sentaban al volante de un monoplaza rojo en la parrilla de salida de cualquier Gran Premio cortaban la respiración de todos los seguidores de Ferrari al tiempo que les cerraban los ojos, porque ellos... ¡les hacían soñar!.
 
 
 

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Comentarios (58)

 
 
 
#58
esto es bueno, deberian seguir publicando la historia de la F1 como hicieron aqui.
Añadido el: 30/04/2011 - 18:13
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#57
impresionante relato Amigo Flavio, una prosa exquisita, esto es algo para disfrutar, para emocionarse , para vibrar.
este relato donde se encuentran semejantes pilotos es imperdible.
y cuantos recuerdos del lole Reuteman.
salu2
Añadido el: 28/04/2011 - 14:11
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#56
¡Cuántos recuerdos, muchachos!

Hay tantas historias por contar, historias reales, de hombres y máquinas de verdad, unas trágicas, otras dramáticas, algunas cómicas... a ver cuántas soy capaz de reunir en estos artículos.

Me ha gustado la comparación de Marchm de la plaza con los viejitos contando historias de las que nadie ya se acuerda; por eso precisamente es importante contarlas, para que no se olviden.
Añadido el: 28/04/2011 - 10:31
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#55
Jaja esto ya parece el banco de una plaza con los viejos comentando cosas de las que ya casi nadie se acuerda...
Como se ha dicho miles de veces, es imposible comparar pilotos de distintas épocas, pero la analogía que haces entre Farina y Hamilton creo que es aplicable.
En aquellos tiempos la valentía rosando la locura era una característica de los pilotos, no es lo mismo intentar llegar al límite con uno F1 de ahora (desde los '90) donde si te pasas probablemente te quedes fuera de carrera y poco más, que en aquel tiempo donde lo más probable es que terminases en el hospital o la morgue. También el cuidado mecánico era fundamental, los coches se rompían mucho, por eso los prudentes al estilo Fangio, Moss no sólo no chocaban sino que además cuidaban sus coches (Fangio decía que el hacía el cambio de marchas 1.000 rpm por debajo del límite). Por eso aquello de que "para llegar primero primero hay que llegar".
De todas manera prefiero la F1 de hoy, como ya he dicho alguna vez, poder sentarme tranquilamente en casa con mi hijo sin temor a que veamos la muerte de una persona en directo es buenísimo. La imagen del cuerpo de Villaneuve volando por el aire y hecho un manojo entre los alambrados que se ponían de defensa no me la he podido sacar de la cabeza nunca.
Añadido el: 28/04/2011 - 08:24
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#54
AmigoFlavio, no tengo palabras para describir lo maravilloso que es este artículo que hiciste, muchas gracias por armar este tipo de cosas, la historia de F1 es muy rica y se puede aprender mucho, espero más de éstos artículos, muchas gracias nuevamente, felicitaciones, excelente!!
Hablando un poco del tema, Farina era un piloto al estilo Hamilton actualmente, muy agresivo, un poco más loco seguro, ja... Fue un buen campeón, pero Fangio y Ascari estaban por encima de él, incluso Moss me atrevería decir que nunca tuvo el privilegio de ser campeón. Cuando Farina compartió equipo en Ferrari con Ascari y Hawthorn, Alberto los liquidó a los dos. Ojalá cuando hagan otro artículos como este, lo hagan de Ascari, ese si que era un gran piloto, fue el único que pudo batir a Fangio que dominaba esa época de la F1, el primer bicampeón del mundo, el mejor piloto italiano de todos los tiempos, el primero que salió campeón con Ferrari, el mejor piloto de aquella época de F1, después de Fangio claro, aunque Alberto era más rápido que el Chueco a una vuelta, Fangio era más rápido en carrera, más completo, y si no se mataba probando una Ferrari en monza, podría haber ganado más títulos, y Fangio la hubiese tenido más difícil, fue como la muerte de Senna, después Schumacher lo ganó todo.

tavoss #52, fah que bueno, que envidia!! poder haber hablado con el Lole debió haber sido fantástico, saludos.
Añadido el: 28/04/2011 - 05:14
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#53
Tavoss: sí creo que en esa carrera corrió Desiré Wilson con el otro Tyrrell.
¡Cuanta verdad!, en una carrera no se define el campeonato. Si venimos al caso también pasó lo del toque con Laffite en Holanda, el lío del motor con Jones en Alemania, la lluvia en Montreal que les vino muy mal a los Williams o el cambio a Good Year a media temporada.
Añadido el: 28/04/2011 - 04:04
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#52
@MR2010 ese fue el año del kimlombo FOCA-FISA... Tehodore si estuvo, no así Osella y el resto que nombraste... Solo hubo motores Ford en esa carrera y no se corrió bajo los reglamentos de la FIA por lo que no tuvo puntos (Lo bien que hubiesen venido carajo!!!). Esa fué la última carrera del Colorado Zunnino con el BT49... Despues probó un par de carreras en Tyrrel y se esfumó.
Con respecto a lo que dice @Marchm una vuelta tuve la oportunidad de hablar con el Lole en el Hotel Francia en Buenos Aires, yo estaba haciendo unos trabajos de sonido y el se estaba hospedando en hotel. Cuando me enteré que estaba allí le llevé un modelo a escala de la T3 para que lo firmara y le dije: Que macana Lole lo de Las Vegas... No sabe como lloré ese día!!!! (cosa que por otro lado era cierta)... Y me dijo, tendrías que haber llorado en la carrera de Jarama. Ese día perdí el campeonato. Y me contó con lujos de detalle como por tratar de pasarlo a Gilles en lo trabado lo pasan Watson y Lafitte... Ese día Piquet se pegó un soberano palo y no clasifico. "No se define un campeonato en una carrera"... Me firmo la Ferrari... Foto, y se fue.
Añadido el: 28/04/2011 - 02:58
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#51
#50 Creo que en Sudáfrica 1981 no corrieron Ferrari, Renault, Alfa y Toleman si la memoria no me falla, (¿Theodore-Osella?) fue un Gp a medias como lo fue el de España en 1980 e Imola en 1982.
Añadido el: 28/04/2011 - 01:12
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#50
@tavoss el equipo apostaba por Alan Jones dándole el mejor coche aunque no tenía posibilidades de ser campeón y por eso tiró para atrás a Reutemann, finalmente se perdió todo y de revote ganó Piquet el campeonato. La lucha interna había comenzado cuando en la segunda carrera de ese año (Interlagos) Lole "no vió" el cartel que le indicaba que debía dejar ganar a Alán Jones (el equipo ni siquiera fue al podio).
De todas manera podría haber sido campeón si, como le sugirió un periodista un tiempo después, hubiese chocado a Piquet cuando éste le superó, cosas que en aquel tiempo no eran raras que sucediesen. Reutemann respondió que no hubiese soportado ganar un campeonato de esa forma.
Ese año además se anuló , después de disputado, el G.P. de Sudáfrica que él había ganado (las mañas de la FIA ya tienen historia).
Añadido el: 27/04/2011 - 23:55
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#49
A propósito de los pilotos de antes y los actuales, una vez leí una entrevista a Alboretto cuando era piloto de Ferrari y decía que había manejado los autos de antaño y que en realidad no le habían impresionado tanto, sólo lo poco que frenaban y que estaba seguro de poder ser tanto o más rápido que los pilotos de esa época. Cuidado, no lo decía con un sentido de ser superior sino que el consideraba que las prestaciones de estos pilotos son la base de los actuales, por eso para él era más fácil manejar esos autos. Daba el ejemplo de los pilotos de turismo europeo que manejando esos autos podían sacar el máximo provecho de los mismos como un piloto de F1, pero subidos a un F1 no eran tan buenos, las prestaciones de unos son base de los otros. No sé si tendría razón pero sirve para ver lo inútil que es tratar de comparar pilotos de diferentes épocas. Si vemos a un Froilán González, en la F1 de hoy día diríamos que no es piloto de Formula, en cambio en su tiempo era de los mejores.
Añadido el: 27/04/2011 - 23:28
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#48
Amigos de Comentario y especialmente AmigoFlavio

Felicitaciones por el excelente artículo y muy buena la forma como encaras la relación de NINO con FERRARI ...

Gracias AmigoFlavio

Saludos desde Lima/Perú
Añadido el: 27/04/2011 - 18:49
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#47
Sucus... Lo del lole fue en Buenos Aires del 74... Se le aflojo la toma de aire lo cual cambio el consumo de combustible y chau... se quedo entrando a los mixtos faltando unas 5 vuetlas... Esa carrera la ganó el amargo de Hulme. Yo estaba con mi viejo en el famoso patio de boxes de aquellos años ( hoy ya no existe). Lo del campeonato no fue por falta de combustible... Fue por falta de auto... ese día (Las Vegas 81) le dieron un Rastrojero con pantaneras y caja mudancera. ¡Cosas que pasan!...

Saludos.
Añadido el: 27/04/2011 - 18:34
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#46
podrias escribir un libro, muy buen relato.
Añadido el: 27/04/2011 - 13:38
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#45
Saludos a todos, muchas gracias por las felicitaciones; espero mantener el nivel y que los próximos artículos de esta serie os sigan pareciendo igual de interesantes; tiempo habrá para que todos estos pilotos que habeis comentado algunos vayan apareciendo por aquí.

Marchm #43

Seguro que la información que hayas recopilado me resulta de sumo interés; aunque como ves prefiero tratar temas menos conocidos y de los primeros años de la F1 antes que meterme con otros más trillados y que más o menos todo el mundo conoce, o de pilotos más modernos. Debido a esto no es fácil encontrar mucha información sobre aquellos años y aquellos pilotos, por lo que me serían de gran ayuda los datos o historias que hayas podido reunir.

Si no te importa facilitármela, en la medida que tú desees, puedes hacerlo en la dirección de correo de la página redaccion@f1aldia.com

Muchas gracias.
Añadido el: 27/04/2011 - 10:23
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#44
Muy buena narrativa. perlitas de los grandes de este deporte. ¿para cuando la historia del "quintuple"?
Añadido el: 27/04/2011 - 07:55
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Kimi Räikkönen: 8,7%
 
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