Parece que Bernie Ecclestone
no quiere continuar con el GP de Australia de ninguna manera. Después de haber descartado una carrera en Melbourne a partir de 2010, el gobernador del estado australiano de Nueva Gales del sur, dijo que podría estar interesado en celebrar una carrera en la famosa ciudad australiana de Sydney.
Pero ante esta declaración de intenciones, Ecclestone dejó claro al periódico
Herald Sun que:
"No hay nada en Sydney… ni siquiera tienen un circuito. Además estoy seguro de que Melbourne sobrevivirá sin un Gran Premio. Y hasta parece que estaría mejor sin él." En cambio estas declaraciones sobre la ciudad de Sydney parece que
no se aplican cuando el británico trata de incorporar al calendario mundial una carrera en Rusia, concretamente en
San Petersburgo, donde tampoco existe circuito alguno.
El mandamás de la F1 viajará el próximo fin de semana a dicha ciudad para negociar con sus gobernantes la posibilidad de albergar un GP en la metrópole rusa a partir de 2010. Bernie también
podría charlar sobre el tema con Vladimir Putin, presidente del gobierno, sobre la posibilidad de construir un circuito acorde con las exigencias de la máxima especialidad del automovilismo.
La noticia que daba el
Daily Mirror dejaba muy claras las
numerosas muestras de interés de Ecclestone por abrir la Fórmula 1 a nuevos países. Aún así, el jefe de la F1 asegura que hay mucho trabajo por hacer:
"No hay nada hecho todavía, pero podría ser un interesante avance para el deporte. Quisiéramos tenerlo en el calendario tan pronto como podamos, pero depende de ellos".