El alemán
Timo Glock está seguro de que
no tendrá inconveniente alguno al pilotar durante este fin de semana a pesar de que todavÃa se esté recuperando de una
operación de apendicitis. El piloto de
Virgin Racing se vio obligado a perderse los últimos entrenamientos de pretemporada después de la intervención llevada a cabo en Suiza, pero no tiene dudas de que podrá disputar el primer Gran Premio del año.
Eso sÃ, su cicatriz quirúrgica todavÃa no ha sanado y el diseño original del cinturón de seguridad de su MVR-02 ejercÃa una dolorosa presión sobre ella, como comentó el propio piloto a la publicación teutona
Auto Motor und Sport:
"Hemos cambiado el ángulo (de los cinturones), asà que probablemente no se necesitará ningún relleno." Su mayor problema de la semana llegó cuando tuvo que pasar los
protocolarios test de la FIA este jueves, que se realizan con la intención de comprobar que el piloto puede salir del habitáculo en menos de cinco segundos.
"Tuve que apretar los dientes. Con un movimiento tan rápido todavÃa duele", asegura el propio Glock.
Pero
la única preocupación real que parece tener Timo está relacionada con el rendimiento de su monoplaza, ya que se espera que vayan a estar bastante lejos de Team Lotus tanto en Australia como en las próximas citas del calendario.
"Tendremos que convivir con ello durante las tres primeras carreras. La primera evolución no llega hasta TurquÃa. deduzco que estamos un segundo y medio por detrás de Lotus y cuatro y medio por detrás de la cabeza", comentó.